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Puerto Maldonado: “No es como lo imaginaba sino que es mucho mejor”

Yessica Rosas en Puerto Maldonado

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Hace algunos días nuestra hermana Yessica Rosas ss.cc. emprendió viaje a Puerto Maldonado, en el corazón de la Amazonía peruana, para vivir una experiencia de misión que, como ella misma reconocía antes de partir, sería “distinta, porque es ir a vivir otra realidad con otro tipo de personas, con una mirada macrocósmica”. 

Su destino es la Comunidad Intercongregacional Itinerante (CII), fundada en marzo de 2020 como respuesta al sueño de la Conferencia de Religiosos del Perú, inspirados en la Laudato si’ del papa Francisco. Esta comunidad está formada actualmente por cuatro hermanas SS.CC. incluyendo a Yessica; Pilar Guerrero (Ecuador), Martina Barrios (Paraguay) y Alicia Mamani (Perú). Para la congregación es la comunidad de misión latinoamericana. 

Allí se recorren ríos, caminos y estrechos senderos para acompañar a pueblos originarios como los Amahuaca, Harakbut, Ese’eja, Shipibo-Konibo, Ashaninka, Matsigenka y Yine, muchos de ellos en zonas muy alejadas de la ciudad.

“Hay lugares donde se trabaja en la minería ilegal, así que el ecosistema está muy afectado”, nos cuenta Yessica al llegar. “La vida aquí es muy activa, no tengo tiempo de aburrirme. Nos conocen como las hermanas itinerantes, porque vamos de un lugar a otro”.

La misión consiste en visitar y acompañar a las comunidades indígenas, ofrecer sacramentos, formación pastoral, escucha y por supuesto favorecer su desarrollo y la superación de sus condiciones vitales. También implica identificar necesidades básicas que disminuyan las brechas y promover la defensa de su cultura y territorio.

Para Yessica, esta experiencia —que se extenderá hasta el 29 de diciembre— es también un cierre de proceso de formación vivido en comunidad, “todas unidas a ella”, y un tiempo para aprender de realidades donde la vida se vive con sencillez, pero también con enormes desafíos: “Solo sé que no es como lo imaginaba, sino que es mucho mejor”, afirmó con alegría.

La presencia de las hermanas en esta misión itinerante en Puerto Maldonado es un signo de Iglesia sinodal y comprometida con la ecología integral, que busca empoderar a las comunidades para que puedan resolver sus propios problemas, proteger su biodiversidad y fortalecer su identidad cultural y espiritual.